miércoles, 22 de septiembre de 2010

50 "cosas" que no debemos hacer con un hombre


Hablemos de qué debemos hacer con un hombre y qué no debemos hacer.

Todas nosotras, alguna vez, nos hemos preguntado como actuar con un hombre, que le gustará, si lo estaremos haciendo bien… sea por falta de experiencia o simplemente por falta de seguridad en nosotras mismas.

Ante todo, la comunicación es lo imprescindible para un buen entendimiento en todos los sentidos de nuestra vida, y por supuesto para la sexual también.

Por mucha experiencia que tengamos no todos somos iguales, es decir, seguro que os ha pasado a mas de una el estar con un hombre que, según él, tiene mucha experiencia y todas sus ex amantes no paraban de elogiarle en la cama, pero ¿cual es tu sorpresa cuando descubres que todo lo que hace, lo hace con empeño e interés pero a ti no te sirve de nada o por lo menos no te sirve lo suficiente como para gozar al máximo?, pues bien, ese es un error que también hay mujeres que cometen pero sobretodo el sexo masculino tiende a caer, no todas somos iguales ni todos son iguales, a cada persona le gustan unas cosas y de una manera, como todo en la vida, no se puede generalizar, así que lo mas importante es la comunicación, una buena comunicación sexual nos hará complementarnos aun mas con nuestra pareja y esa felicidad se reflejara en todos los ámbitos de nuestra vida.

Bien, pues navegando por Internet, he encontrado un articulo que nos ofrece
www.helektron.com , lo he encontrado interesante porque aunque tengamos que tener comunicación como he explicado antes, hay puntos en esta lista que seguramente vayan a “misa” para todos, o por lo menos nos harán pensar un poquito en ello.


Prometo mover cielo y tierra para ofreceros las 50 cosas que ellos no deben hacer con una mujer para que lo podáis imprimir y dejárselo en la mesita de noche, así la próxima vez quizá no haga eso que tanto te molesta… :)



¡¡¡Espero que saquéis provecho!!!


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Hacerse de rogar: el sexo “no es un favor” para ellos.


Tumbarse y esperar que el hombre lo haga todo: algunos lo llaman “ponerse en modo pasivo” o “síndrome del examinador de autoescuela”. Esto es cosa de dos.

La falta de iniciativa: es lo que más les molesta.

Hacerse una coleta ante de practicarle sexo oral: puedes cortarle el rollo.

Hacer daño con los dientes durante una felación: quizá no quiera volver a practicarlo.

No utilizar las manos durante la felación: le gusta sentir que juegas con ‘su cosita’.

Planificar cuándo y cómo hacerlo: darle fecha y hora le agobia. Déjate llevar y que surja el momento. No hay que tenerlo todo bajo control.

Decirle que apague la luz: hacerlo con la luz encendida no es pornográfico.

Fingir los orgasmos: las exageraciones se notan.

Meterle el dedo en el ano mientras eyacula: ¡Ni se te ocurra hacerlo sin preguntar! Seguramente no sepa interpretarlo, para él es terreno vedado.


Poner pegas con el sexo oral: él nunca lo haría.


No innovar: si no te abres a probar cosas nuevas se acabará cansando.


Los complejos: el “me siento fea” no les deja concentrarse. Si se acuesta contigo es porque le gustas.


Hacer comentarios que no vienen a cuento durante el coito: estar atenta a otras cosas como echar el pestillo de la puerta “denota falta de interés”.


El pudor: él no sabe lo que es eso. Suéltate un poco más.


Pensar que ciertas cosas sólo las hacen las prostitutas: no te reprimas. Si te apetece, todo vale.


Querer que te abrace demasiado: con un poco de cariño postcoital es suficiente.


Negarse, por decreto, a practicar el sexo anal: están hartos de que sea un mito y se les considere “enfermos” por proponerlo.


Calentarle para, al final, no hacer nada: si no te apetece es mejor que no empieces. No le dejes con la miel en los labios.


Preguntar si ‘está dentro’: sin comentarios. Su autoestima dejará de existir.


Agarrarle con fuerza la cabeza mientras te hace sexo oral: a ti tampoco te gusta. Le ahogas.


No tocarle: a él también le gustan las caricias.


Coger su pene con demasiada energía: no es una zambomba.


El ‘hoy me duele la cabeza’: un clásico. Cambia de excusa.


‘Jugar’ con sus testículos sin delicadeza: no son de goma.


Quedarse dormida antes o durante el acto: la primera puede molestarle, pero con la segunda se va de casa.


No hacer “un esfuerzo” si terminas antes: tú lo tienes más fácil que él.


Ponerse a recoger todo nada más acabar: podéis hacerlo después.


Poner una toalla en el sofá para no manchar: si lo haces se sentirá cohibido.


No meterle mano: le gusta ver tu cara más atrevida. Lánzate.


No decirle cosas bonitas: dicen que “los piropos no se inventaron sólo para las mujeres” y que ellos también tienen “su corazoncito”.


Creer y decir que todos los hombres son iguales: evita las generalizaciones. No le puedes decir a tu pareja que es como los demás.


Pensar que siempre tiene ganas: él no es una máquina sexual. A veces no le apetece.


No quitarse los calcetines: vale que el invierno es frío, pero es poco sexy.


Los ‘pedos’ vaginales: eso es inevitable.


Castigar sin sexo: no lo utilices como arma arrojadiza o moneda de cambio en la pareja.


Comparar el tamaño de su pene con el de tus antiguas parejas: no lo hagas, aunque te lo pregunte.


No estar depilada: no quiere que te rasures para él, pero sí la marca del bikini como mínimo.


Irse un momento a hacer pis en mitad del acto: esto es como cuando te vas de viaje, hay que hacerlo antes.


Quitarse el maquillaje “durante un buen rato” antes de hacerlo: conseguirás que pierda el interés o que se duerma.


Tener cosquillas por todas partes: al principio tiene gracia, pero luego desespera.


No usar lencería nueva: sobretodo si te la regala él. Un conjunto explosivo le dejará sin palabras. Olvídate de las bragas de dibujos animados.


No ponerle nunca el preservativo: ya se siente perjudicado respecto a ti por tener que ponérselo. Que no se sienta sólo en eso.


No comprar preservativos: él se los pone, pero os sirven a los dos.


Dar por supuesto que los pezones del hombre no sirven para nada: que no llamen la atención no quiere decir que sean de adorno.


No dejarle que te mire: él se excita viendo cómo disfrutas.


No decir lo que te gusta en la cama: pídele lo que te apetezca, no seas vergonzosa. Pónselo más fácil y saldrás ganando.


Poner mala cara o quedarse en silencio cuando eyacula demasiado rápido: peor se siente él. Ten paciencia, la emoción a veces juega malas pasadas.


Querer hablar por hablar después: si no es importante, déjalo.


Preguntarle qué ha sentido: ya lo sabes




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lunes, 6 de septiembre de 2010

Sexo oral: el placer de los labios




Os proponemos un nuevo producto adquirido, las barreras de látex de Oral-Safe con sabores.

El sexo oral realizado a la mujer es una de las practicas mas deseada por ellas, ya que según estudios realizados, el 90% de las mujeres alcanzan el orgasmo con mayor facilidad e intensidad que con cualquier otra practica.

Deberíais saber que el uso del preservativo y para el caso de la mujer, las barreras de látex son absolutamente necesarios para realizarlo, ya que, aunque no haya eyaculación, el contagio de enfermedades de transmisión sexual esta asegurado (recordar que el preservativo no solo nos cuida de un posible embarazo).

Bien, pues al igual que existen preservativos de sabor a mango, coco, fresa, chocolate… estos cuadrantes de látex para que ellos nos practiquen el sexo oral a nosotras, también ¡tienen sabores! También tienen derecho a ponerle un toque exótico a esta placentera variante del amor ¿no creéis?

Os incluyo un artículo de
www.tuguiasexual.com donde os explica paso a paso como realizar el cunnilingus (sexo oral), principalmente como estimular el clítoris, el único órgano humano con la única finalidad de dar placer.

Nosotras solo os dejamos el artículo, de vosotras depende que llegue a manos de vuestras parejas para que puedan perfeccionar este momento tan excitante…y para las que no necesiten facilitar esta guía a su pareja… ¡¡¡enhorabuena!!! :)


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El cunnilingus viene del latín que significa cunnus: vulva y lingus: lengua. Por lo tanto, es una forma del sexo oral que consiste en estimular los genitales femeninos haciendo uso de la lengua y los labios.

El practicarle cunnilingus a una mujer te permite sentirla, olerla, acariciarla, saborearla. Al hacerlo puedes ver como poco a poco aumenta su excitación y sientes el acercamiento del
orgasmo.
Consejos al brindarle sexo oral a ella

1. Usa la punta de tus dedos para acariciar su monte de Venus y juega con su vello púbico mientras tu lengua se divierte más abajo.

2. Pellizca MUY suavemente los labios mayores, júntalos y bésalos lenta y apasionadamente.

3. Separa con cariño sus labios mayores con tu nariz y deja que tu lengua acaricie el espacio que quedo abierto.

4. Forma una "U" con la lengua y propíciale largas y suaves lamidas, comenzando en el clítoris y acabando en la entrada de su vagina.

5. Mueve tu lengua en la entrada de la vagina y trata de introducirla poco a poco.

6. Chupa suavemente el clítoris y has círculos lentos sobre el.

7. Si estimulas el clítoris con tus dedos mientras le proporcionas sexo oral cerca de la vagina, no esta mal, pero considera que la estimulación manual le quita atención a la bucal.

8. Cuando notes que tu chica ha lubricado bastante y sus genitales se encuentran húmedos, sopla suavemente, le provocaras una sensación muy agradable.

9. Intenta dibujar letras con tu lengua en los genitales de ella, será divertido y además erótico.

10.
Bésala profundamente, hazle notar lo mucho que lo disfrutas!!



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